Control de plagas

Como su propio nombre indica, nuestro deber es controlar las plagas, no exterminarlas y encontrar el equilibrio y los umbrales de tolerancia entre el hombre y las especies animales.

¿Qué se entiende por plaga?

Se entiende como plaga a todo conjunto de insectos, roedores, bacterias, etc, que se encuentran en una densidad tal que puede llegar a dañar o constituir una amenaza para el hombre y/o su bienestar.

¿Qué posibilita que proliferen las plagas?

Se sabe que cada especie de artrópodos y roedores tiene sus características biológicas propias, no obstante, se puede apuntar una serie de factores y circunstancias que posibilitan su proliferación.

  • Calor y humedad. Con una temperatura de 15º y una humedad al 50%, se inicia el riesgo de plaga.
  • Presencia de nutrientes: suciedad, basuras, materia orgánica abandonada, soportes materiales, animales a quien parasitar, etc.
  • Posibilidad de establecer sus guaridas-refugios, lejos del alcance del hombre.
  • Ausencia de depredadores.
  • Ausencia de control físico, químico o biológico.
  • Además estas plagas son dañinas y perjudiciales tanto para la salud como económicamente por las siguientes razones:
  • Contaminan alimentos.
  • Propagan enfermedades.
  • Producen picaduras, alergias, dermatitis, etc.
  • Perdidas de dinero por daños en suelos, techos, tuberías, cables (riesgo de incendio), etc.
  • Perdidas económicas por consumo directo de alimentos.

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