SI VES HORMIGAS VOLADORAS PUEDE HABER CIENTOS DE MILES DE HORMIGAS ESCONDIDAS EN CUALQUIER LUGAR DE TU PISO O CHALET

¿Ves hormigas con alas? No te dé vergüenza reconocerlo; realmente sí hay hormigas voladoras. Son enjambres nupciales alborotados por un erotismo estacional. Ni estás loco ni lo has soñado ni son visiones mentales o psicológicas. Las hormigas voladoras suelen aparecer en primavera y en otoño. No forman una especie. Son las hormigas habituales (hembras y machos) que salen de las colonias superpobladas para conquistar otros territorios y asentarse en nuevos hormigueros.

Sobre todo, la primavera es la época más propicia para la reproducción de las hormigas. En otoño también tienen la libido disparado pero un tanto menos. En España hay unas 300 especies de hormigas registradas, aunque muy pocas de ellas se han adaptado a zonas urbanizadas y domésticas. Sin embargo, donde proliferan las hormigas, las plagas son abundantes y muy molestas. Incluso pueden acarrear problemas más o menos serios para la salud humana.

 

¿Dónde se esconden?

Las hormigas, también las hormigas voladoras, son insectos sociales que viven en colonias. Hacen hormigueros en sitios muy dispares: debajo de piedras y losas, troncos muertos, oquedades domésticas, en los bordes de las paredes, en los recovecos de cualquier mueble, alrededor de puertas y ventanas, horadando los cimientos, en áreas de exuberante vegetación, en la misma cocina…

Como otros animales que se aproximan al hábitat de los seres humanos van buscando techo, comida para calmar su hambre y agua para saciar su sed. Los alimentos ricos en azúcar, grasas diversas y de alto porcentaje en proteínas son sus preferidos. Cuando una hormiga encuentra una fuente sabrosa de alimento, en su vuelta al hormiguero va dejando un reguero químico de feromonas para que puedan seguir el rastro sus hermanas obreras de la misma colonia.

El trajín laboral de una hormiga lo hemos observado todos multitud de veces desde nuestra primera y tierna curiosidad infantil por esos bichitos tan singulares.

 

¿Cómo combatirlas?

No toda invasión de hormigas puede erradicarse fácilmente, también las de hormigas voladoras. Lo más adecuado es ponerse en contacto con profesionales en control de plagas. No obstante, apunta estas recomendaciones para salir del paso lo mejor posible.

  1. No utilices indiscriminadamente aerosoles repelentes: jamás exterminarás así una colonia de hormigas, únicamente las dispersará y acto seguido crearán nuevos nidos.
  2. Las hormigas que viven al aire libre (jardines, por ejemplo) buscan alimento en los establecimientos más próximos. Al efecto llamada de sus feromonas acuden legiones de hermanas de colonia. Es necesario, por tanto, sellar grietas, agujeros y hendiduras para cortarles el paso o hacer más difícil su acceso.
  3. Acerca de las hormigas de interior, sería conveniente mantener una temperatura ambiental fresca y guardar los alimentos lejos de la voracidad de las hormigas. Con calor se sienten más vitales y activas.
  4. Seca bien y con cuidado todas las superficies. La humedad atrae a las hormigas.
  5. Poda con regularidad las ramas de los árboles de tu jardín o casa de campo, sobre todo las que estén más próximas a tu vivienda.
  6. Retira maderas en descomposición.
  7. Intenta que el suelo no esté directamente en contacto con muebles o enseres de madera.

 

¿Transmiten enfermedades?

Sí. A pesar de que la inmensa mayoría de especies no pasan de algunos pocos milímetros, las hormigas muerden y pican. Son portadoras de hongos, bacterias y gérmenes que transportan pegados a sus patitas en sus interminables viajes desde el hormiguero a la fuente de avituallamiento, y viceversa. En ese recorrido podrían contaminar alimentos de consumo humano u objetos que entren en contacto con manos u otras partes del cuerpo.

Esos patógenos microscópicos son susceptibles de provocar alergias, síndromes digestivos como gastroenteritis, tifus, disentería y salmonelosis. No es asunto baladí para pasar por alto a la ligera.

 

Especies más habituales en áreas urbanas

  • Hormiga doméstica olorosa. Son la plaga por excelencia en España. Se denominan olorosas por el peculiar aroma que despiden cuando son aplastadas.
  • Hormiga carpintera. Muy casera. De color negro o grisáceo oscuro. Grandes, llegan a medir hasta 20 mm. Tienen hábitos nocturnos, no comen madera pero les encanta refugiarse entre muebles, leña apilada y troncos huecos y podridos.
  • Hormiga argentina. Color marrón fuerte. De vocación urbana y de comportamiento agresivo muy característico.

 

Curiosidades

  • Hay hormigas en todas partes del mundo (casi 20.000 especies diferentes), con una excepción, el Polo Sur. Hasta ahora no se han encontrado vestigios en la Antártida de colonias de hormigas.
  • Un hormiguero está compuesto por reinas fértiles, zánganos que fecundan los huevos, obreras a destajo y soldados rasos. Sus sociedades son jerárquicas y de cierta complejidad social.
  • En una colonia pueden vivir desde miles de hormigas a decenas de millones. El promedio es “ciudades” de entre medio y un millón de “vecinos”.
  • Se han detectado hormigueros excavados de hasta seis metros de profundidad y de miles de km cuadrados de extensión.
  • Su esperanza de vida depende de cada especie. Los machos, solo semanas; las obreras, entre tres y siete años; las reinas, hasta el doble de una obrera (su límite podría situarse en una horquilla que va de los 15 a los 30 años de edad).

Las invasiones de hormigas son muy frecuentes en ciudades y urbanizaciones. En ocasiones, se eliminan sin grandes dificultades, pero otras veces exigen esfuerzos profesionales para que no dominen espacios o territorios domésticos donde guardamos los alimentos, los cocinamos o los llevamos a la boca. Las simpáticas hormigas de un paseo campestre pueden transformarse en molestas compañeras de piso o chalet e incluso en agentes accidentales de enfermedades evitables más o menos graves para el ser humano.

 

En tus manos está: control de plagas antes de la invasión total.

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